¡Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo con Ahorros!
Autor:
Víctor T. Féliz Féliz
Ya estamos en época navideña, la brisita fresca y las luces de colores así nos lo confirman. La navidad es una temporada para celebrar sanamente en familia, renovar vestimenta, metas, afectos y también, para compartir emociones, sentimientos y hasta unos que otros regalitos, como signos de alegría y de amistad.
Estos tiempos nos vuelven más eufóricos, sentimentales y hasta dadivosos, valores que consideramos positivos, siempre y cuando lo expresemos de manera comedida y ajustados a una realidad consciente.
Esperamos, que disfruten de esta acogedora temporada, que podamos compartir parte de lo que recibimos con nuestros allegados o con los más necesitados, pero no hagamos algo de lo que podamos arrepentirnos en enero, recordemos que no es fácil remontar su empinada cuesta, la cual se manifiesta, por lo general, con alzas de precios, carencias de ahorros y endeudamientos resultantes de las celebraciones de diciembre.
Lo mejor que nos podría pasar es que el nuevo año nos encuentre con algún dinerito ahorrado, el cual separamos de lo que recibimos al final del anterior, para ello, es necesario que nos fijemos la meta de conservar al menos un 10% de todo lo que recibamos en diciembre, incluyendo los afectos y las alegrías. Abramos una nueva cuenta bancaria para depositar el ahorro económico y, otra emocional para reciprocar el cariño y las felicitaciones recibidas. Evitemos gastar todo lo que recibamos, en definitiva, en enero tendremos que seguir trabajando, y sobre todo viviendo, ya que el mundo no se acabará en navidad, lo que esperamos podamos hacer de la mejor manera posible y ausentes de carencias de cualquier tipo. Finalmente, recordemos que:
- El dinero no crea al hombre sino que fue el hombre quien creó el dinero.
- La vida es tan simple como usted mismo la haga, no necesitamos complicarla y adornarla.
- No haga lo que otros digan. Escúchelos, pero haga lo que lo haga sentir mejor, o lo que esté en línea con los principios y valores en los que crea y se sienta identificado.
- No corra detrás de las marcas ni de la moda. Póngase aquellas cosas con las que se sienta más cómodo, en definitiva, a nadie más le importa como usted se sienta.
- No gaste dinero en cosas innecesarias. Gaste en aquellas que en verdad necesita. Comprar lo que usted no necesita aunque sea en especiales o a bajos precios a la larga le resultará caro.
- Después de todo, es su vida. ¿Para qué darle la oportunidad a otros de manejarla?
- Si el dinero no sirve para compartirlo con los demás, entonces, ¿para qué sirve? Practiquemos el hábito de la abundancia y recibiremos abundancia. Todo aquel que siembre cosechará.
- Ayude aunque no pueda hacerlo, siempre habrá bendición para aquellos que saben compartir.
- No gaste el dinero que no tenga, el crédito fue inventado por las sociedades de consumo.
- Antes de comprar algo, piense: ¿Qué me pasará si no lo compro? Si la respuesta es ‘Nada’, pues no lo compre porque no lo necesita.
- Nada hemos traído al mundo ni nada nos vamos a llevar.
¡Feliz fin de año y un venturoso 2014!




